miércoles, 24 de julio de 2013

Solo vuelve.

A veces pienso seriamente que el echarte de menos ha creado un problema grave en mí. Te veo en cada esquina, en la sonrisa de alguien, en gestos o hasta en el simple hecho de caminar. Cualquier cosa me hace añorarte. El lado derecho vacío de mi cama, lo molesto que es dormir con  ropa, tu perfume en mi camisa, degustar de tu postre favorito o ese insomnio que se ha quedado habitando en mí.

Vuelve porque nuestro ronroneo por las mañanas me complementaba, porque mi espalda extraña tus caricias casi tanto como yo. Vuelve porque nadie me abraza cuando tengo mis rabietas, porque cortaste la continuidad de mis besos, porque siento la crueldad de esta espera, vuele por que simplemente no quiero tenerte lejos.

Separadamente unidos.

Es como si de pronto hubiera pausado mi vida, mi rutina. Como si no pudiera hacerlo sola, sin tu ayuda, sin tus ánimos, sin tu presencia.  ¿Estará mal sentir eso? Eres el único que puede hacerme cambiar de parecer, de que vuelva a renacer en mí alguna chispa de lo que solía ser, o de lo que simplemente era cuando te encontrabas a mi lado.
Al fin y al cabo no estoy vacía, porque me has llenado poco a poco de ti, y eso me gusta. Pero no me encuentro dichosa, estaría mintiendo si digo lo contrario. Eso debería hacerme sentir angustiada, pero no logro sentir nada. Ni furia, ni aprensión, ni felicidad, ni aflicción, nada… Simplemente estoy por andar, por respirar. Aunque en realidad por dentro me muera por seguir viviendote.

viernes, 31 de mayo de 2013

Tú vales tal y como eres.

-Aquí no valen los “mi vida es una mierda” ni las ganas de morirse, ni las lágrimas, ni las tristezas, ni los malos recuerdos, ni los sábados quedándose en casa y las quejas a primera hora de la mañana. No valen las caras largas, las discusiones, las ojeras, los malos recuerdos y las depresiones.Para ser feliz, solo hay que querer ser feliz y encontrar motivos para ser lo. ¿Ves eso de hay delante?, se llama vida y está esperando a que la conquistes. Te queda un largo camino por recorrer para terminarla, así que deja de pensar en quien no se lo merece, deja de darle oportunidades a quien no las sabe aprovechar, deja de intentar que todo el mundo sea feliz y seas tú la que siempre acabe jodida, porque a veces nos olvidamos de lo más importante: ser uno mismo. Diviértete, se tu misma y si a la gente no le gusta… ¡que se jodan!, no cambies por ellos porque seguro que ellos no lo haría por ti, que tienes amigos que te aprecian tal y como eres, y que tú vales mucho.

jueves, 30 de mayo de 2013

¿Por qué ser extraños cuando en realidad no lo somos?

Observarnos y ni saludarnos, empezamos a vivir molestos o alejados completamente el uno del otro. Es extraño actuar como si nunca nos hubiéramos besado ni abrazado, compartido atardeceres o reírnos hasta llorar. Nos comportamos como si aquellos sentimientos nunca hubiesen existido y solo hubiese sido una especie de sueño que simplemente acabó al despertar.
Porque generalmente cuando terminamos una relación amorosa, terminamos también con la comunicación y con todos aquellos sentimientos que teníamos el uno por el otro. Y con esto me refiero a la típica situación de tratarnos como unos completos extraños cuando en realidad no lo somos.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Así soy yo.

Sí, soy yo, la que se equivoca, la que necesita llorar y gritar cuando tiene un mal día, a quién le vuelve loca reír con sus amigas, la que canta y baila, la que salta por la calle sin pensar en nadie, yo soy quien sufre pensando en ti y la que a veces, solo a veces, te echa de menos, la que se hincha a chuches y luego dice mañana empiezo dieta, la que hace todo por su gente, yo soy a quien le afecta todo demasiado, a la que quizá la gente la tache de rara. Sí, puede que no sea la persona más fuerte, más valiente, más decidida. Puede que me equivoque muchas veces, demasiadas quizás. Puede que me de cuenta de lo que quiero cuando ya no lo tengo, que mi lista de caprichos sea larguísima, que mis paranoias aumenten cada vez más, también que los malos momentos sean muchos aunque los buenos los superen. Puede que complique lo fácil, puede que tropiece cien mil veces con la misma piedra, puede que me caiga, pero también se que me voy a levantar. 
Así soy yo.